¿Por que he llegado aquí? ¿Por qué mis ojos lloran y solo ven ruinas alrededor?...
la verdad es que no sé por qué estoy aquí. Debería estar contigo pero he pensado todo el día en que debía subir hasta el último piso y decir adiós.
Soy un inmaduro al tomar esta decisión, pero no puedo encontrar otra salida.
Mi intención era amarte y complacerte en todo lo que desearas, pero nada satisface tu sentir y pocas veces vi apreciar en ti el valor de muchas cosas que rodeaban tu entorno.
Pero te amaba con tantas fuerzas, que a veces nada me importaba y prefería besarte, abrasarte o ser totalmente consumido por tu mirar haciendo olvidarme de todo.
Tus criticas y burlas se volvieron mi adicción cada vez que estábamos juntos y esperaba con ansias el momento de decirnos te amo; amaba todo lo que tenia que ver contigo.
Seguiré amándote siempre, esté donde esté, pensaré en ti y en todos los momentos que me hiciste feliz.
Tal vez con el tiempo en tu memoria ya no exista.

